YouTube: cambios, evolución, perdición

por

30 septiembre, 2014

Ilustraciones originales también de Miquel Rodríguez («pollomuerto»)

Hace unos meses escribía en el primer número de GameReport, sobre el papel de YouTube como nuevo medio en la prensa del videojuego. Allí comentaba si los usuarios de éste debían o no aceptar un nuevo rol como informadores en la prensa del videojuego, dada la gran afluencia de público que se había mudado a sus costas. Ahora lo tengo más claro, no era nueva prensa: es marketing.

YouTube es la nueva gallina de los huevos de oro de unas distribuidoras que son beneficiadas aun sin invertir un centavo. Activision aún agradece la ayuda aportada en las ventas de ‘Call of Duty’. En EA ya ni recordaban la tercera y agridulce entrega de su serie ‘Skate’ hasta que un día tuvieron que ponerse a fabricar un montón de copias nuevas, dada demanda que había, disparada gracias a los vídeos humorísticos de unos canales. La lista de juegos que han visto cómo sus ventas aumentaban tras la altruista intervención de estos youtubers es larga. Entrando en lo independiente, ‘Thomas Was Alone’ no habría vendido ni la mitad, según su creador, sin la ayuda de los vídeos. Sobra también comentar la arrolladora comunidad de ‘Minecraft’, ensalzada y enviada al estrellato por obra y gracia de prácticamente todos los youtubers del mundo. Como un pequeño terrorismo idiota, incluso las copias de segunda mano del fabuloso ‘Catherine’ desaparecieron de toda la cadena Game en España tras unos pocos vídeos de ElRubius, el usuario nacional con más suscriptores.

Ellos, los espectadores de la red, buscan la anhelada y utópica crítica objetiva, y no hay nada más objetivo que enseñar el juego a 1080p sin un juicio concreto

banner-youtube-pollo-2Las distribuidoras pensarán «¿si esto lo han conseguido sin ningún esfuerzo por su parte, qué pasará si les damos también de comer?». El resultado ya lo conocéis, prensa y youtubers por igual en las principales ferias de videojuego y en los eventos durante el desarrollo de los títulos más grandes. Pero el señor trajeado no podía quedarse ahí viendo el panorama, un nuevo cambio se estaba preparando. Dejamos atrás el poner a la altura unos y otros, para darles ventajas a los chicos nuevos. Según tengo entendido, los nuevos juegos distribuidos por Bethestda se presentan a puerta cerrada en diferentes eventos, normalmente ubicados en Londres, al que tenían que acudir los periodistas si querían llevarse un trozo del pastel por hacer un avance del juego. Esto cambió recientemente cuando la buena gente de Bethestda se presentó en casa de un youtuber y le dejaron grabar una partida en exclusiva, mientras que los periodistas debían tragarse un viaje relámpago para hacer exactamente lo mismo. En Bethestda parece que han entendido que el público más influenciable es también el que menos crítica necesita. Ellos, los espectadores de la red, buscan la anhelada y utópica «crítica objetiva», y no hay nada más objetivo que enseñar el juego a 1080p sin un juicio concreto.

Durante años hubo en el aire el debate sobre si la prensa del videojuego era realmente influyente en los usuarios que se acercaban a las tiendas a comprar. Tras largo tiempo ante el panorama, donde obras alabadas por la crítica se vendían entre cuatro pobres diablos, y obras castigadas o vigiladas durante meses antes de la salida se convierten en nuevos récords de ventas, el debate se hirió a sí mismo y murió sin dejar más rastro que la triste realidad.

Si anteriormente comentaba que los youtubers deberían profesionalizar su actuación e informar al mismo tiempo que entretienen, no creo ya que sea algo necesario. No porque no fuese un salto cualitativo en el contenido en mi opinión, sino porque ni la audiencia ni la industria parecen querer nada de eso. Los trajeados han encontrado un buen hueco donde exponer sus productos sin que la crítica interfiera. ¿Quieres ver el juego? Aquí tienes. La audiencia mayoritaria ha elegido, mientras que el lector-de-toda-la-vida se refugia en un nicho que sobrevive a duras penas por morder la mano que le da de comer.

Porque si el comprador se ha ido a YouTube, ¿qué pinta la publicidad en la web? No puedo imaginarme otra cosa en la cabeza de un trajeado que no sea «¿por qué mantenerlas vivas si a nosotros lo que nos interesa son las ventas?». Podríamos decir que el sistema simbiótico entre crítica y distribuidora aún es necesario, ya sea por mantener las apariencias, para definir pagas extras entre los desarrolladores o porque aún queda alguien con sentido común por ahí arriba. La web mató a las revistas a favor de una información más rápida y completa de cara al lector. Esperemos que YouTube no mate la web, a favor del entretenimiento y la información sin voz.

, , , , , , ,

Suscríbete a GameReport

¿Quieres apoyar el proyecto? ¡Conviértete en suscriptor y accede a ventajas exclusivas!

Suscríbete

Quizás te interese...