Chupitos de eventos

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15 noviembre, 2017

¿Otra vez aquí? Ya debe estar mal la cosa para que te vea dos semanas seguidas por el bar. Espera, que me has pillado cambiando el barril de cerveza. ¡No te esperaba tan temprano! Oye, tú que eres un amante de los videojuegos, estarás dando palmas con las orejas, ¿no? De tanto evento relacionado con el mundillo, digo. Vayas donde vayas hay un chiringuito montado. Sevilla, Zaragoza, Barcelona, Madrid… ¡es un no parar! A mí no me mires, que yo no salgo de aquí detrás. Soy como un personaje del ‘Skyrim’. Pero cómo no voy a conocer ‘Skyrim’, ¡si un poco más y me lo dan con la compra de género en el Makro! En fin, a lo que iba. Te lo decía porque los amigos de GameReport el otro día estuvieron por aquí comentando la jugada. Estaban exhaustos, los pobres, no podían ni con la sonrisa de oreja a oreja que me llevaban. ¡No se han perdido una! Total, que aprovechando que andaban a vueltas con los eventos estos me puse a destilarles unos buenos chupitos de tinta por si tenía ocasión de juntarlos en una tabla especial y vas y apareces por la puerta. ¿Casualidad? Pues claro, qué va a ser si no. Pero te ha tocado, así que te los llevas puestos, que como los tenga más tiempo por aquí se me rebajan y no saben igual. Notarás que este tiene un color especial, mientras que este otro te sentará como una ventolera de cierzo. Estos dos de aquí son más ruidosos y pareciera que no se llevan bien el uno con el otro, pero se hacen querer. Venga, dale, y mientras sigo haciendo el inventario. ¡Salud!

RetroZaragoza - Chupitos

RetroZaragoza – Ezequiel Sona

Empezamos con la primera de las ferias consecutivas a las que asistimos en este último tercio del año: RetroZaragoza. Era nuestra primera vez en este evento primerizo, por lo que no había experiencias ni expectativas a las que aferrarse o tener de referencia. Nos esperaba un día y medio marcado por la ilusión de poder conocer en persona a algunos lectores habituales, así como a los que nos descubrirían por primera vez.

En su conjunto, a pesar del reducido tamaño del recinto disponible, se respiraba buen rollo y así nos lo demostraban las actividades: tanto charlas como torneos retro de todo tipo marcaron el ritmo de la feria. En su mayoría, eso sí, podíamos encontrarnos con videojuegos de varias épocas para probar, alguna exposición (como por ejemplo, una recopilación de ilustraciones de portada de Azpiri) junto con algun que otro puesto de venta de merchandising típico de estos encuentros. Pero lo realmente destacable era la gran arena principal: homebrew casero de todos los sistemas clásicos habidos y por haber se reunían durante el finde para compartir sus creaciones, dejando una ventana para que el público, más generalista, se acercara a echar una partida en los ordenadores que habían rellenado las tardes de su infancia.

Por lo demás, todo se dio estupendamente bien. La organización estuvo siempre atenta a que los stands estuvieran a gusto y hasta nos brindaron la oportunidad de tener una especie de doble presencia: una mesa en el pasillo principal como introducción a nuestros volúmenes, a cuyos interesados redirigíamos al final, donde estábamos situados en su totalidad. Tuvimos el placer de conocer a ilustres del mundillo, como a algunos miembros de GamesAjare (súper majos todos ellos), así como a Johnny, nuestro barman favorito —que no nos invitó a nada esta vez, pero muy majo también, como era de esperar—.

En definitiva, nos sentimos como en casa y salimos muy contentos. Desde luego se nota cuando es un público especializado el que te visita, así como la duración del evento, que un día y medio dan para mucho en lugar de los tres reglamentarios de los más grandes, que terminan agotando. Si se da la ocasión, repetiremos sin dudarlo.

RetroBarcelona - Chupitos

RetroBarcelona – Aitor Velasco

Retrobarcelona, ya en su quinta edición, vuelve por segundo año a compartir recinto y entrada con Barcelona Games World. Pasar de una zona a otra era como cambiar de universo, todo en BGW estaba hecho de forma masiva para llamar mucho la atención: una cancha de basket para anunciar ‘NBA 2K’, un TIE fighter gigantesco para ‘Battlefront 2’, un ring para el juego de WWE… Por suerte, tras todo el despliegue, había pantallas para probar los próximos lanzamientos, siendo lo más destacable ‘Detroit Become Human’ y ‘Super Mario Odyssey’, siendo la primera vez que se podía jugar a ambos en España.

En cambio, Retrobarcelona no es lugar para tanta masividad. Había stands orientados a la venta de juegos retro y varias asociaciones exponiendo juegos de diversas consolas. Cabría destacar la asociación retro que trajo multitud de máquinas arcade, hasta las más modernas, siendo una de ellas ‘DariusBurst Chronicle Saviors’, un mueble para vivir en él con espacio para cuatro personas, unos altavoces que te aislaban del exterior, una pantalla ultrapanorámica (aunque en realidad eran dos), avisos luminosos… Para varios de esta casa, lo mejor de la feria.

Dos públicos totalmente distintos pero que, gracias a la fusión, se retroalimentaban. Muchos nuevos jugadores pudieron ver de dónde venimos y también los jugadores que se quedaron atrapados en los noventa (algunos incluso en los ochenta) pueden ver hacia dónde vamos. Desde el stand de GameReport, observamos cómo personas de todas las edades y pelajes se acercaban a ver nuestros monográficos y siempre es un gusto observar cómo los videojuegos son una pasión que no distingue de edades.

Madrid Gaming Experience - Chupitos

Madrid Gaming Experience – Sergio Guerreiro

Entre las muchas ferias a las que he asistido, Madrid Gaming Experience se presenta como una convención que busca que sientas y vivas los juegos, con áreas dedicadas a los eSports, a los juegos actuales, a los indies, al retro… Y cómo no, al cómic y al manga. Esto ya deja entrever qué opinión se puede tener de MGE sin poner un pie en la feria. Un evento que necesita de otras áreas no relacionadas para rellenar un evento falto de contenido en el que sobra espacio por llenar. Permanentemente bañado en una luz cetrina que te agobia hasta que ves la isla de GAME con sus halógenos blancos brillando a toda POTEEEEENCIA como si fuera tu salvador. Y lo era con alguna oferta… de segunda mano.

Sin embargo, no me voy a ir con todo el vinagre. Si te gustaban los eSports, tenías partidas interesantes de la ESL en una arena preparada para la ocasión. Si eras un fan de lo indie, los diversos estudios traídos bajo la GameLab Academy satisfarían tu curiosidad (aunque estuvieran un poco apartados). Si te ibas a la otra punta de la feria, a unos diez minutos andando de los indies, encontrabas RetroWorld con tiendas para satisfacer tus ansias de coleccionista, máquinas de pinball que provocan epilepsia sin necesidad de mirar a una pantalla, y ciclos de charlas con ponencias que eran interesantes para cualquiera que se acercara por allí.

Me voy de la Madrid Gaming Experience con un sabor agridulce, sobre todo porque no hace sino apuntalar una creencia que desde hace unos meses esta empezando a asentarse en mí como asistente a otro tipo de convenciones: la sensación de que sólo vas a un evento por el resto de gente a la que vas a ver. A amigos de otra parte de España que, con la excusa, os juntáis un finde en Madrid (en Barcelona, en León, etc.) para ir a un evento de una temática que os guste y aprovechar el tiempo juntos. MGE es la excusa perfecta si vas al contenido que ya he reseñado. Pero, posiblemente, a ti y a tus amigos fans de los videojuegos (y no tanto de los eSports), os rente más montaros el «salón del manga/cómic/videojuego» en vuestra casa en vez de pagar la entrada al evento y los diez pavos por un menú con hamburguesa en IFEMA. Aunque, por toda la parte retro, eSports e indie, sea una inversión más que amortizada.

RetroSevilla - Chupitos

Retro Sevilla – Fernando Porta

Después de pasar por focos de luz apuntando a todas direcciones junto a altavoces machacones, se agradecen los eventos pequeños, mucho más cercanos, alejados del ruido de grandes lanzamientos y youtubers pluriempleados como comentaristas. Retro Sevilla es una buena muestra de ello. Varios amantes de los videojuegos, constituidos en asociación (Sevilla Retro para los curiosos) que aúnan esfuerzos para montar un evento que aglutine durante tres días a una comunidad que a veces se diluye en la soledad de cada casa.

Retro Sevilla se dividía en tres áreas: una extensa exposición con lo viejo y lo nuevo aportando una retrospectiva de los videojuegos desde los 70 hasta el día de hoy, con rarezas inencontrables y curiosidades que asomaron muy poco la cabeza por tierras españolas; una zona arcade, siempre petada de gente que se olvidaba de suelos pegajosos y el humo del tabaco para traernos las pesadas recreativas; y una zona de mercadillo, donde podías encontrar a gente como Cuadros Pixel, tiendas de segunda mano, merchandising o editoriales como Heroes de Papel o nosotros mismos.

Aquí todo es más cercano: ya no estamos como pollo sin cabeza, tragando colas de gente para probar la última novedad mientras intentas rentabilizar los 15€ que cuesta normalmente una entrada, recorriendo la feria lo más rápido posible y sin poder salir. Visitas por la mañana, te pasas un buen rato en los recreativos, haces la rueda de reconocimiento y vuelves a entrar sin pensar nada en concreto, pensando que jugarás y conocerás proyectos y personas que normalmente no encontrarías ahí fuera. Se echa de menos esto. Pararse a charlar y volver a encontrarse con aquello que has dejado atrás, con videojuegos parados en el tiempo, recuperando tardes en lo que lo importante era juntarse con los amigos, charlar mucho y machacar a una persona a tu lado. Sin auriculares, sin micros. Sin prisa.

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